La circuncisión es un procedimiento quirúrgico que consiste en la resección del prepucio. Puede estar indicada por motivos médicos, funcionales o preventivos, y debe ser evaluada de manera individual por un urólogo.
La circuncisión es una cirugía mediante la cual se retira total o parcialmente el prepucio que recubre el glande. Es un procedimiento frecuente en urología y puede realizarse en distintas etapas de la vida, según la indicación médica.
Indicaciones
La circuncisión puede estar indicada en diversas situaciones clínicas, entre ellas:
Fimosis
Parafimosis
Infecciones recurrentes del prepucio o del glande
Dificultad para la higiene
Molestias durante las relaciones sexuales
Indicaciones preventivas en casos seleccionados
Evaluación médica previa
Antes de indicar una circuncisión, es fundamental realizar una evaluación urológica completa. Esta incluye la revisión del estado del prepucio, antecedentes médicos, hábitos de higiene y las características individuales de cada paciente.
Procedimiento
La circuncisión es un procedimiento quirúrgico que se realiza habitualmente bajo anestesia local o regional. Consiste en la resección controlada del prepucio y el cierre con suturas reabsorbibles, siguiendo criterios médicos y de seguridad.
Recuperación
La recuperación suele ser ambulatoria y progresiva. Durante el postoperatorio se indican cuidados locales, reposo relativo y controles médicos. La mayoría de los pacientes retoma sus actividades habituales en pocos días.
Información importante
Como todo procedimiento quirúrgico, la circuncisión debe ser realizada por un profesional especializado. La correcta indicación y el seguimiento posterior son claves para minimizar riesgos y asegurar una adecuada evolución.
Ante dudas o síntomas relacionados con el prepucio, una evaluación urológica especializada es fundamental.